miércoles, 23 de abril de 2014

Stock Aitken and Waterman vs Eje Germano-italico

En este blog apesta a culturetas pedantes, por eso hoy venimos a demostrarles que nos podemos meter en el barro mas profundo:
Disco POP de los 80 en Europa



En el mainstream más mainstream reinan sin demasiadas tensiones dos escuelas de Pop, una que proviene de la Gran Bretaña y sus colonias, el trio de productores Stock, Aitken y Waterman con su "cuadra" (Rick Astley, Bananarama, Kylie Minogue o Jason Donovan), otra asentada en el centro de la unión con Modern Talking y con satélites en la península Itálica (CC Catch, Sabrina, Spagna, Sandra...)
No sabemos muy bien como a nosotros nos pilló aquello en medio, pero recibimos (o incluso abrazamos) las mierdas de un lado y otro. 
Sabemos que el debate es duro, pero necesitamos su posicionamiento! MANIFIESTENSE!!!!

Isa J Moya (Canciones de Buen Rollo)
La pubertad es una época dura, en la que los cuerpos metamorfosean y se vuelven amorfos, las espinillas campan a sus anchas y las hormonas hacen con uno lo que les da la gana... en este contexto nauseabundo es cuando se cuelan en mi mente maltrecha las melodías pegadizas del disco pop ochentero.

Yo era una cría acomplejada y acosada en el cole que encontró refugio espiritual y alivio emocional en los temas festivos, desenfadados, naives y 'ultrahappies' de la camarilla de Rick Ashley y cía. Dos grandes hitos marcaron la explosión de todo ese pachangueo (infame para cualquier oído ilustrado) esencial para la integración de cualquier niñata de 12 o 13 años que espera ansiosa tener tetas algún día: la serie de discos anuales BOOM (sobre todo el 4 y el 5) y el ascenso y culmen comercial de la Súper Pop, que alimentaban la mitomanía pre adolescente con sus posters y sus noticias inventadas.

Yo, como Guille Mostaza (del grupo Ellos), soy muy de Rick Astley, que además es un tío de lo más majete por lo que se ve en esta entrevista, así que aquí os dejo al eterno niño pelirrojo de sonrisa picaruela con su mítico 'Whenever you need somebody' ;-) Buenrollero, ¿no?


abel Moriarty LasMilVidas 
debo reconocer sin sonrojo de ninguna clase, que los dos primeros vinilos que me pague yo mismo fueron: Atlantic is calling de Modern Talking y el Max Mix 4, y es que es lo que te pasa cuando tus amigos son mayores que tu, y te dejas conducir por lo que te van contando. Si además lo único que escuchas son los40, y a Joaquin Luqui diciendo aquello de "esto será 3, 2, o 1 en los 40"...debo aclarar que tenia 14 años

Modern Talking eran la caña, sacaban un disco cada 6 meses o así y todos iguales, una base rítmica marcadísima, tecladitos cuasi-Casiotone, y coros en falsete en los estribillos. Le añadimos colores pastel, hombreracas y un poco de eyeliner (no demasiado)...Y esta música sirvió de banda sonora tanto de romances adolescentes como de guarreridas en whisky-bares en toda la vieja Europa (en USA ni siquiera se editaron los discos).

En su estela maligna : Danuta Lato (una especie de competencia polaca a Sabrina o Samantha Fox, pero mas guarra si cabe), CC Catch (¿se acuerdan?, era lo mismito que los Modern Talking pero en tia), Sandra  (aunque esta estaba producida por su marido Michael Cretu)...

Los Italianos no se andaron tontos e incluyeron esos ritmillos a sus baladas y medios tiempos, PETANDOLO, miren:
· Ryan Paris: La dolce Vita
· Sabrina (y sus dos amigas): Boys
· Spagna: Call Me
Y así podria seguir hasta pasado mañana, pero tampoco es plan...

Les dejo con un Mix de lo mas florido y representativo de aquel momento 


No me digan que esto no es repugnantemente delicioso...

13 comentarios :

  1. Definitivamente, yo era más de Astley y Bananarama. Estas chicas tenían un par de temazos muy molones, y Astley era un poco blandito (eso lo veo ahora), pero tenía vozarrón y era monín (que de aquella eso era lo importante, pa' qué nos vamos a engañar...). Los casiotones de Modern Talking, Spagna y cía. me recordaban a la música que ponían en las pistas de los coches de choque en las fiestas patronales, por donde paseaba mi triste y acomplejada adolescencia para ver mozos que nunca me invitaban a subir a mí, sino a mis "amigas" (es un decir) rubias :-/ Igual es por eso que les tengo hincha ;-)

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    1. JAJAJAJAJAJA pues yo era con el que no te hubieras subido aunque te hubiese invitado

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    2. Me habría subido muy orgullosa, hombre :-)

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  2. El caso es que tengo que decir los Modern Talking -que le molaban a mi madre a finales de los ochenta- a mí me empezaron a hacer tilín ya entrando en la treintena, cuando empezaron a considerarse grupo de culto vintage y comencé a tropezarme con temas suyos en los sitios del planeta más insospechados, como en las montañas del Perú o a orillas del río Mekong, en Vietnam. Desde entonces los tengo asociados a momentos frikis en mis aventuras mochileras.

    En otro orden de cosas, 'La Dolce Vita' de Ryan Paris es un borrador de CBR... Carol, puedes comprobarlo ;-)

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  3. Dejad que todo lo trash se acerque a mi!!!!

    A diferencia de los miembros de la mesa de debate, esa música la empecé a escuchar sin conocimiento de causa, a una edad en la que por fortuna no entendía ni las letras ni los bailes, por lo que no me quedó ni el poso acomplejado de Isa, ni la voz de Joaquín Luqui persiguiéndome en sueños como a mi queridísimo profesor Moriarty, tan sólo un lindo recuerdo y ningún tipo de vergüenza al reconocer que, sin ser habitual y solamente tras largas sesiones del más monacal y laborioso silencio -lo disfruto como el buen vino-, en mi casa puede sonar hasta la Década Prodigiosa si hace falta (y a veces ni siquiera soy yo quien la pone).

    No nos engañemos, si he de berrear, lo hago con Extremoduro; si he de limpiar, me pongo AC/DC o los Rolling, según me dé; pero si he de salir a bailar y a reír como si no hubiera mañana... “M'explota, m'explota, m'explo, m'explota, m'explota mi corazón”, no sé si me entendéis. Con todo, no puedo decidir entre lo italiano y lo anglosajón, lo quiero todo, hasta lo español. No sólo la tonada “c'mon baby do the locomotion” es un must en palacio, nuestro fanatismo se extiende hasta aquellos finales de los ochenta, principios de los noventa, en los que la culpa era del chachachá, las chicas de plexiglás o cocodrilo y los amigos de mis amigas eran mis amigos. ¿Vaya lío, eh? Parecemos no tener memoria.

    Aunque estos culturetas pedantes (y empedernidos) se empeñen en llamarlo el “mainstream más mainstream” (¿hay algo más mainstream que considerar a los Beatles los reyes de la música?), desde mi punto de vista, todos ellos forman parte de momentos tan memorables como el primer anuncio de Fa con una mujer en porretas, el fin de año con las crazy-boobs de Sabrina, o el paquetazo de Miguel Bosé en Morir de amor. Ved y morid de envidia, o de vergüenza, o de risa, que es lo que hice yo.

    http://youtu.be/Ig_bHx9y-xw

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    1. Ojo, que yo no tengo ningún poso de complejo, ¿eh? y mucho menos por escuchar a Rick Astley :-P

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    2. Jajajaja Isa, era sólo por usar vuestras palabras en la redacción, me lo pusistéis a huevo, los dos ;-)

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  4. Paice imposible! Cada vez que entro habéis subido el listón. Esto es un “teletranspórteme scotty” en toda regla a la era de las toreras con hombreras, las camisas lolailas, los zapatos negros con calcetines blancos y el malibú con piña. Me supone hacer un “flush” a la velocidad absurda y volver a mi primer empleo de recoge-vasos en una discoteca de provincias, no hay nada peor para alguien que lo había encorrido la nacional a gorrazos de conciertos de MCD, potato, Tijuana in Blue… que llegar al sábado y tener que acomodar su imagen para ir a trabajar a una disco.

    Tuve el dudoso honor de asistir a un concierto de Samantha Fox, una mujer que medía lo mismo de alto que de pechuga, con un andamio por sujetador, prodigio de la ingeniería mecánica, que bailaba mal y cantaba en playback. Pero esa experiencia chunga no quita la bagaje “musical” que obtuve de mi paso por esa sala: podéis imaginarlo, cuando todo el levante ya andaba con el mascachapeo bakala, allí aún se guardaban “las formas”, abrir suaves así con un “keep the faith” de Bon Jovi, seguir la sesión con lo mejor de la disco de los late 80’s, que la gente siempre te lo baila, unos temillas de techno holandés “que no se diga que no somos modernos”, volver a los clásicos y cerrar con dos lentas para arrimar… Y así cada fin de semana durante dos años y medio.

    Mi memoria musical es una amalgama de músicas y estilos sin ningún orden ni concierto desde los viejos vinilos de mis padres de Edith Piaf y Frank Sinatra, pasando por música clásica y opera de mi paso por los hermanos, Rock y Punk variado adolescente (pero una vez se es punk, ya se es para siempre), Disco 80’s y 90’s de trabajar en la disco, gitaneo de mi paso por el estamento castrense…y así hasta que vi a Lady J bailar el “rabiosa” de Shakira en “el cangrejo” de Barcelona, que es cuando pensé “ya lo he visto todo”.

    A pesar de lo que piensen algunos, yo creo que todo eso sea lo que sea, nutre, cada música tiene su momento y ahí entra de todo, aunque sea la disco 80’s como abono.

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    1. Eh eh eh! Lo que hacemos en "El Cangrejo" es una crítica de la música petarda y de sus oyentes, nos reímos de quienes se la toman en serio, compran sus discos, van a sus conciertos, etcétera. Y todo ello con un baile epiléptico de lo más molón....

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    2. Amén hermano. No puedo estar más de acuerdo...
      ¡Malibú con piña! qué recuerdos....

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    3. Una amiga mía lo sigue bebiendo. Lo mejor es que lo pide "corto de Malibú", para no tajarse :D

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